El programa integral de entrenamiento de ASP enseña técnicas sencillas y fácilmente ejecutables por la mayoría de los policías. Este sistema, permite actuar de una manera eficiente y segura, a la vez que integra los diferentes dispositivos que porta un policía en su cinturón de servicio.
Fotos: Ejército y MD Colombia, DoD, USAF y Carlos Díaz
Colombia, un país donde se ha venido manteniendo una intensa lucha contra facciones guerrilleras de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que ha derivado en intensos enfrentamientos en las últimas décadas que han propiciado los acuerdos de paz de 2016 y 2017, es todo un referente en el campo de las Operaciones Especiales (OE’s) militares. También, lo son, por su lucha continuada contra diferentes núcleos que buscan hacer negocio con el narcotráfico. En sus Fuerzas Armadas, y en las estructuras policiales también, se mantienen organizadas diferentes unidades de élite que responden a necesidades concretas y están adaptadas para cubrir distintos cometidos que requieren de personal especialmente seleccionado y adiestrado para combatir, con el mayor nivel de eficacia, esas amenazas.
Los días 4 y 5 de marzo de 2020 tendrá lugar en la ciudad alemana de Núremberg una interesante feria donde las compañías más importantes del mundo exponen sus soluciones en lo que son equipos, sistemas y materiales para las fuerzas del ámbito policial. El marco donde se desarrollará ese evento es “Enforce Tac”, una muestra en la que hemos estado sólo hace unas semanas para conocer distintas novedades y palpar, de primera mano, hacia donde se dirige el sector tras haberse consolidado una necesidad de todo tipo de soluciones tecnológicas que hagan que los agentes sean más eficientes ante las amenazas clásicas y ante la creciente hipótesis de tener que actuar diligentemente en el caso de que terroristas, a modo individual o en grupo, intenten una acción violenta contra la ciudadanía.
Estamos acostumbrados a ver en las imágenes de las películas como las prendas antibala detienen, casi sin causar daños a quien las porta, los proyectiles contra ellos disparados. Esa capacidad es engañosa y la realidad difiere bastante de la ficción, pues cada prenda está cualificada para frenar un determinado tipo de proyectiles y calibres y no todas lo hacen sin que el trauma generado al que las usa sea considerable.
Rentabilidad, discreción, eficiencia, operatividad, efectividad,…, son algunos términos que se emplean para identificar algunas capacidades militares de los actuales ejércitos. La suma de todo ese potencial, y de otros muchos valores positivos, los encontramos en un concepto que cada vez está más en boga. Se trata de lo que en inglés se conoce como “Spec Ops” y que en castellano llamamos Operaciones Especiales (OE’s), una metodología de trabajo militar que tiene sólo unas pocas décadas de vigencia en lo que es su aplicación más reciente pero que sigue un concepto con numerosas referencias desde los orígenes de las hostilidades bélicas.
Dentro de la estructura de la Armada española se incluye un elemento de carácter expedicionario que se aglutina en torno a las capacidades de la Infantería de Marina (IM) y de las fuerzas navales anfibias que servirían para proyectar a hombres y material hacia aquel lugar o lugares en los que se recabase su presencia.